Tu café con leche también puede ser de especialidad.

Si te gusta tomar café con leche, empieza por esa bebida. Puedes elegir un café por su origen y su perfil y prepararlo como prefieres. No hace falta cambiar a café solo para decidir si una bolsa te gusta o para disfrutar de sus matices.

La pregunta práctica es qué esperas de tu taza: ¿que se reconozca el café al añadir la leche?, ¿un conjunto de sabor más suave?, ¿un perfil que te recuerde al chocolate? Tener esa referencia te ayuda a comparar cafés con un objetivo concreto.

Nuestra propuesta para empezar: Abrazo en Río.

Para una primera bolsa que vayas a tomar con leche, nuestra recomendación es Abrazo en Río. Su ficha describe un café con cuerpo, dulzor de azúcar de caña y notas de chocolate con leche y manzana roja. Esa es la razón de la propuesta: el perfil que ofrece la colección.

Procede de varias microfincas de Alta Mogiana, Brasil, y su ficha indica variedad Catuaí y proceso natural. No necesitas memorizar esos datos para prepararlo, pero sí puedes consultarlos si quieres entender qué café estás comprando.

La bolsa de Abrazo en Río de 250 g cuesta 14 €. Puedes pedirla en grano o con la molienda de tu cafetera.

Elige la molienda por la cafetera, no por la leche.

Añadir leche después no cambia la molienda que necesita tu equipo. Si usas moka, selecciona Italiana; para una máquina espresso, Espresso; para goteo o filtro manual, Filtro; y para prensa, Prensa francesa. Si tienes un molinillo adecuado para tu método, puedes comprar en grano y ajustar al preparar.

La guía de café en grano o molido compara las opciones y explica cómo guardar la bolsa abierta.

Si preparas la base del café con una moka, sigue los pasos de nuestra guía para cafetera italiana y las instrucciones de tu modelo.

Cómo comparar dos bolsas en tu bebida habitual.

No hay una proporción de café y leche que tenga que gustar a todo el mundo. Para encontrar la tuya, conviene separar la elección de la bolsa del ajuste de la bebida:

  1. Prepara el primer café con tu método habitual. Anota la receta y la cantidad de leche que añades; usa siempre la misma leche o bebida vegetal durante la comparación.
  2. Prueba el segundo café manteniendo el método y las cantidades. Describe cuál prefieres y por qué: más presente, más dulce, más ligero o con un final que te guste más.
  3. Una vez elegida la bolsa, ajusta la cantidad de leche por separado. Así sabrás si el cambio que te convence viene del café o de la proporción.

¿Puedo usar otro café de la colección?

Sí. La recomendación inicial no convierte los otros perfiles en cafés exclusivos para tomar solos. Si te apetece explorar, elige por las notas de la ficha y prueba con tu propia receta. No damos por hecho que todas las combinaciones se comporten igual o que todo el mundo prefiera la misma.

Puedes comparar Abrazo en Río con Final Dulce, un colombiano con notas de almíbar de frutos amarillos, miel y chocolate dulce. Son dos perfiles distintos que puedes conocer sin cambiar de cafetera.

Una nota de chocolate con leche no es un ingrediente.

En la ficha de un café, chocolate con leche es una referencia sensorial. No indica que la bolsa contenga una bebida preparada ni que debas añadir un ingrediente concreto. Cuando sirves tu café con leche, estás creando tu propia bebida a partir de ese café.

Si quieres interpretar mejor esas palabras, lee qué significan las notas de cata del café. Puedes usarlas para elegir sin tener que reconocer cada matiz en cada sorbo.

De la lectura a tu taza

Encuentra tu café de especialidad, consulta nuestra guía de preparación para cada cafetera o ajusta las cantidades en Coffee Lab.

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